Afectados por el "cierre cautelar" ejecutado por el juez Garzón coinciden en señalar que el levantamiento de la clausura no tiene relevancia práctica, ya que se mantienen las medidas contra las empresas, que se encuentran en quiebra técnica, la plantilla tiene rescindidos sus contratos y no varía la situación de los procesados. Evidencia, eso sí, el poso político de aquella medida.
Jabier Salutregi Director de "Egin"
La noticia es, en sí misma, una buena noticia, porque siempre es bueno que exista la posibilidad de reabrir un periódico. La recuperación de un patrimonio como el de ''Egin'' es la recuperación del patrimonio de la información, de la palabra y de la idea. En cualquier caso, leyendo el auto queda claro que Garzón ha abierto una puerta, pero sigue teniendo cerradas otras muchas. Se trata de una medida muy aparente, algo a lo que "ya le ha cogido el tranquillo" Garzón, que siempre juega con este tipo de realidad virtual o de apariencia.
Llama la atención el hecho de que el cierre se levante en un momento de distensión, cuando parece que los aparatos judiciales empiezan a aflojar la presión. Esto evidencia que las decisiones judiciales del caso están íntimamente unidas a las decisiones políticas, lo estuvieron antes y lo están ahora. Todo el mundo se llevaría las manos a la cabeza si ahora se decretara aquella medida del 15 de julio de 1998, lo que demuestra que va ligada inequívocamente a la situación política, que es algo que siempre hemos dicho.
En cuanto al futuro, está claro que tras un año de cierre se crea una situación muy fuerte y habrá que entrar dentro para ver qué pasa ahí. Será la gente que decidió que se abriera ''Egin'' la que tendría que volver a decidirlo ahora. De todas formas, mi opinión personal es que no puede convivir con "Gara".
Xabier Alegria Prozesatua
Nabarmen geratzen da Justizia espainiarraren erabakien jatorri politikoa. Bere garaian, ezker abertzalearen ahotsa isilarazteko asmoz eta PPren aginduei jarraiki, ''Egin'' proiektuaren kontrako zigor operazioa burutu zuten. Une honetan begi bistan geratu da, eragindako zauria larria izan zen arren, lortu nahi zituzten helburu nagusiak lortu ez dituztela.
Agindu judizial hau aurpegi garbiketa hutsa dela esan dezakegu, ''Egin'' eta Egin Irratia berriro martxan jartzeko halako baimen formala bideratuz, baina era berean enpresa editorialaren aurkako neurri juridiko eta administratibo guztiak indarrean mantenduta, baita hainbat herritarren aurkako prozesamendua ere. Ez du honek, beraz, inolako garrantzi praktikorik eta eraso politiko erabat oinarririk gabea nola hala janzteko gogo berantiarrak Madrilgo gorteko barne gorabeherei eta PP eta botere judizialaren arteko harremanei baino ez die erantzuten.
Martin Garitano Redactor jefe de "Egin"
Que hoy vengan a reconocer que ''Egin'' debía estar abierto y que entre la luz en mentes tan absolutamente oscurecidas es una buena noticia. La clausura fue una decisión absolutamente sin sentido y sin ningún tipo de justificación ni jurídica ni política. Fue una medida dirigida desde los poderes políticos en un momento en el que el Gobierno y el Estado español querían dar una vuelta de tuerca a la situación política de Euskal Herria. Creemos que eso ha tenido un tiempo y el tiempo se le ha agotado a Baltasar Garzón para sostener el cierre. Con esta decisión, Garzón, la Audiencia Nacional y José María Aznar se han visto obligados a admitir, aunque con discreción y en agosto, que la clausura de los dos medios de comunicación no tenía explicación alguna.
Tomás Arrizabalaga Jefe de personal de "Egin"
Las empresas están en quiebra técnica, pero los culpables de esa situación no son sus responsables ni los trabajadores, sino los que ordenaron su cierre. En la actualidad, los contratos de todos los trabajadores están rescindidos. Ayer mismo se firmó un acto de conciliación con la delegación de Trabajo en Gipuzkoa, en el que el administrador judicial ha reconocido la deuda que mantiene con los trabajadores para que puedan cobrar las indemnizaciones y finiquitos correspondientes de Fogasa. Entre los acreedores, son también los trabajadores los más importantes, seguidos del Fogasa, cuando abone la parte de indemnizaciones y finiquitos, y la Seguridad Social, con la que, en su tiempo, existía un acuerdo. El cierre de las instalaciones y el incumplimiento de las obligaciones empresariales por parte de la administración judicial, nombrada por la Audiencia Nacional, ha aumentado esta deuda.
![]() |